Maraña es un proyecto editorial independiente creado desde la valentía y el vértigo de construir en medio del caos creativo. Nace en enero de 2025, en el corazón de un círculo íntimo de amistad entre mujeres creadoras, con el compromiso de visibilizar, dignificar y fortalecer las voces de las mujeres, especialmente aquellas cuyas historias han sido marcadas por la violencia, el desplazamiento y el silencio.
La esencia de Maraña se fundamenta en la metáfora que le da nombre: lo intrincado, lo orgánico, lo no lineal. Una maraña no es un nudo que aprieta, sino una red que sostiene, un tejido de experiencias y resistencias que, a pesar de su complejidad, permite seguir adelante. Cada proceso, cada publicación, cada espacio que abrimos refleja esa misma dualidad: el caos necesario de la creación y la firmeza del soporte colectivo.
No somos solo un medio de publicación. Somos una trinchera creativa donde la palabra se convierte en sostén, en memoria y en acto de justicia, y, al mismo tiempo, un espacio seguro donde esa palabra puede tejerse entre varias voces. Desde ahí trabajamos en dos caminos que se sostienen mutuamente: procesos de creación colectiva con comunidades de mujeres, y una labor editorial que publica, cura y acompaña a autoras. Dos caminos, una misma raíz.
Esto es lo que creemos y lo que nos mueve:
nace de un deseo profundo: crear un espacio donde la palabra deje de ser solo un ejercicio y se convierta en refugio. Un lugar donde escribir sirva para sostenerse, para hacer memoria de lo vivido, y para que esa memoria, una vez nombrada, pueda transformarse en otra cosa. No escribimos para dejar constancia; escribimos para que la palabra haga algo por quien la escribe.
- Un compromiso ético y poético
Publicar un libro nunca es un acto neutral. Maraña asume ese compromiso desde dos lados a la vez: el ético y el poético. No solo nos importa lo que se publica, sino cómo se cuida en el camino: las historias que se cuentan, los cuerpos que las narran y los territorios que las sostienen. Cuidar una historia es tratarla con el mismo respeto con el que se trata a la persona que la vivió.
- Las voces de las mujeres como motor de transformación
Maraña existe porque creemos que las voces de las mujeres transforman. Por eso apostamos por espacios donde ellas puedan narrarse a sí mismas, resignificar lo vivido y mostrar que detrás de cada historia hay una forma de sanar. Narrarse es también una manera de habitar el mundo desde la fuerza, desde la ternura, desde la dignidad de decir “esto me pasó, y esto soy”.
- En diálogo con los saberes de los territorios
Maraña no trabaja en aislamiento. Dialogamos con los procesos que ya visibilizan los oficios, los saberes y las memorias que las mujeres sostienen en sus territorios, porque esas memorias no empiezan con nosotras y no nos pertenecen: las acompañamos. Ese diálogo es lo que le da a cada proceso su lenguaje propio, en lugar de imponer uno solo para todas.
- Escribir es también cuidar
Escribir en Maraña nunca es un acto aislado. Es cuidar de las otras, cuidar lo vivido, cuidar la memoria colectiva que se va tejiendo entre varias historias. Por eso la escritura, aquí, no termina en la página: se extiende hacia quienes la comparten y hacia quienes vendrán después a encontrarse en ella.

