Este es un lugar para las historias que no vienen en línea recta. Creemos que la memoria se enreda —que lo que somos se enreda con lo que fuimos, y con las otras— y que ahí, en ese enredo, no hay error: hay raíz, hay tiempo, hay historia. Maraña nace de no tenerle miedo al nudo, y de convertir la palabra en refugio, en memoria y en tejido compartido.
Sola se escribe. Juntas se teje.